Selección de poemas de Gustavo Daniel Alonso

ENIGMA:


Siento tu presencia


en mi habitación;


tu silueta transparente


transpone el espejo


de mis pasiones;


entonces:


mi aliento dulce


me hace imaginar


tu cuerpo desnudo,


recostado en un lecho


de finas hiervas


latiendo, palpitando,


seduciendo, o tan solo


gimiendo;


por las caricias recibidas


en solo una noche.


Es un enigma


el perfume que percibo


¿tu estas ahí? no,


la imaginación


dibuja tu silueta;


pero tu aroma


me hipnotiza


y me envuelve


en otro sueño.


Un enigma, si solo eso


hoy dibuja una figura


silenciosa y dulce


que despierta


mis pasiones escondidas


o tal vez tu figura,


suave, excitante y cariñosa


me seduce y me hace soñar


aquí y ahora, siento


 tu presencia en mi habitación


y quiero besarte, tocarte,


amarte, tan solo aquí amor…


Buenos Aires, 26 de mayo de 2005


 



VIBRACIONES:


Miro la noche


y tu reflejo se dibuja


en la inmensidad


de las calles.


Estas ahí esperando


que mi piel


roce tu piel;


para luego sollozar


con la pasión


que nos nutre.


Tu cuerpo, vibra


con mis caricias


y de repente:


una espuma nos cubre;


es el manto celestial


de la luna,


que nos abriga.


Tu suspiras


como si mis manos


te envolvieran;


pero no te toco


solo observo


las vibraciones


mágicas de tu cuerpo.


¡Si!, solo eso siento


¡AMOR!


tus vibraciones


en mi cuerpo…


Bs. As. 27 de junio de 2005


 



OJOS PROFUNDOS:


Que ojos profundos


encierran tu cara


y en esa mirada


yo me reflejé


haciendo que el día


pasara a ser noche,


para que cautives


el amanecer.


Tus ojos profundos


hipnotizan siempre


aquellos mortales


que hubo en el ayer;


por eso te pido


mira hoy los míos


así esos rayos


me atrapan a mí.


Te he visto mirarme


con tus ojos dulces


y en aquel reflejo


me ilumine


¡oh niña, silvestre!


déjame rogarte


hoy ser tu sirviente


al atardecer.


Hoy vuelvo a mirarlos


detenidamente


y en ellos encuentro


la fuerza interior;


que tu cuerpo irradia


desde tu corazón.


Por eso me arrojo


hasta lo profundo


para hallar la perla


de tu alma


interior…



Bs. As. 30 de abril de 2005