MARY ACOSTA ÚTERO DE ANGEL Caricias con alas sobre el vientre dormido eclipsan suspiros sobre un manto de guerra. Profetas desertores comulgan violencia jugando a ser libres en las pupilas del otro. Disfrazan el idioma que navega en nuestras venas, mutilando verdades sobre e
Texto
MARY ACOSTA
ÚTERO DE ANGEL
Caricias con alas sobre el vientre dormido
eclipsan suspiros sobre un manto de guerra.
Profetas desertores comulgan violencia
jugando a ser libres en las pupilas del otro.
Disfrazan el idioma que navega en nuestras venas,
mutilando verdades sobre el gemir del suelo en obligatorio luto.
Es tiempo de amordazar batallas de olvidos inscriptos con fe de erratas,
sepultar la conquista enmarcada y desdibujar la sorda investidura de lo
injusto, para ver germinar desde el útero del ángel,
el sello de la paz lacrado sobre los plurales senderos de la humanidad.
LÁGRIMAS NEGRAS
Lágrimas negras se ahuecan como piedras
en rostros dormidos.
Sus cuerpos se extienden como raíces
sobre la enlutada tierra.
La sangre regada inútilmente

