Los Adamitas

A Luisa Mercedes Levinson,

María del Carmen Suárez

y Leonor Calvera.

 

 
Adán Desnudo. Desnudo el Mar retrocedido

Ante tanta hermosura. Medida es la belleza

Mas tu hermosura es impiedad y es todo.

Los ojos del venado te contemplan

Azorados. Tan pura es la visión que el animal

Y el ave, las aguas y los vientos, el cielo

Donde reinas se demoran contigo.

Tan pura es la virginidad del cuerpo

Que rompes tu la aurora cuando aquella despierta.

Abre tus verdes ojos como algas y mueve

Tus ligeras pestañas arqueadas como plumas

Giradas hacia el cielo o entórnalas si quieres.

Donde  tu frente es amplia como verde pradera.

Luce la otra estrella.

Tiemblan las fosas de tu nariz de ave levemente

Aquilina.  Y la declinación

De pómulos hacia entreabiertos labios

Donde el mundo y su gloria deponen su osadía.

La tarde avanza lenta hacia extrema barbilla.

Y en la punta del iceberg encuentra un solo

Artista la perfección eterna. La visión

Enloquece. Cuello de aéreo cisne

Que baja hasta los hombros

Como los ferreos arcos que sostienen la tierra.

La áurea espalda baja hasta cintura- junco

Donde concentra el todo su alimento terrestre.

Y el  monte el monte el monte

De tus dos nalgas prietas como estremecimientos

De Islas del Egeo.

Muslos que los delfines y  orfebres

Encontraran quiso emular el héroe.
 

Y tu  tórax de acero que define

Tu vientre de caderas

Que juegan las fugas de un  concierto.

 ¡Adán, Adán desnudo en un día primero!

Ninguna desnudes tan desnuda como ésta.

Tu sexo de paloma erguido entre las piernas.

Y tú reinado aquí en éste mundo nuestro.

Este es el paraíso y ésta tu luz austera.

Oh palmera a la vera de una mar suntuosa.

Este es el paraíso. Y tu mano contiene los frutos

Que aquel día tú comiste sin vernos. Nosotros somos

Frutos. Tu sed y tu hambre todo.
 

Nosotros poseídos de tu rayo celeste.

Nosotros Adamitas siempre te fuimos fieles.

Estas tú, rey de un orden de amores. Y nosotros tus siervos.

Solo tú desnudes vela la gracia eterna.

Danos tu cuerpo entonces. Poséenos postreros

Que el grito de un amante

Es un hijo perfecto.

21 de abril del 2007,  Corrientes. Argentina