La casa del viento

Quiero llevarte a la casa del viento
Donde, arrogantes, las rocas del mar
Son retablo de designios divinos
Y destino de esperanzas con nido
 
Quiero llevarte a la casa del viento
Donde la sementera de la luz
Concibe auroras de dulce armonía
Engendra utopías tejidas de gozo
 
Quiero que tu alma se cubra de impulso
Y se acerque pronto al silencio amigo
Quiero conducirte al mismo candado
De la cueva virgen que lo vela todo
 
Déjate llevar a la casa antigua
Donde vegetan los hoyos sin fondo
Cobijos hondos de lomos sin dueño
Grietas de suelo sin manchas de cielo
 
Quiero que goces del mar de la vida
Donde se estrujan las rocas desnudas
Cepas silentes del granito puro
Sostienen mi alma… nutrirán la tuya
 
En esa morada está el viejo viento
Gigante santo de los viejos tiempos
Sopla y silva mientras adormita
Ruge y bulle cuando se despierta
 
Entona conmigo el himno profano
De aquellos dioses que inventan los odios
Grita insolente tus tirrias guardadas
Libera tu pena en mis espesuras
 
Déjame llevarte a los castros duros
De un horizonte que no tiene puente
Déjame envolverte en bellos sonidos
Florecer contigo otras ilusiones
 
Vamos cabalgando a lomo de nubes
Que a ritmo de rayo encienden los dioses
Vamos traspasando esa red de gloria
Que de cielo a mar tejieron las musas.
 
Vamos a treparnos por el arco iris
Vamos a nadar en siete colores
Seamos aliados de las cosas grandes
Seamos el auge de las cumbres altas
 
Vamos juntos a la casa del viento
Para que vivas las noches de invierno
Vamos juntos a la casa del viento
Para que alcances al mundo por dentro
 
Vamos a sembrar espigas con miel
Que tú llevarás en tu alforja bendita
Vamos a segar todas las sonrisas
Que rayarás con tu rostro bonito.
 
Vamos juntos a la casa del viento
Para que tantees el genio que anima
En las tardes frías, cansado, sereno
Amplía sus nervios, reposa calmado…
 
A sus anchas cabecea, se adormece
Sin aliento, no respira, dormita…
Vamos juntos a la casa del viento
Para conocer las noches sin cielo
 
Déjame llevarte a esas espesuras
Donde los limbos están empinados
Dioses poderosos de alma embargada
Que lo tienen todo y no tienen nada.
 
Conoce conmigo otras aventuras
Canta con el alma el canto del viento
Canta como el viento el canto del alma
Vive el viento sin derramar la calma
Julio Gilberto Muñiz Caparò