¿Cómo podría darte un beso,
que de tan suave tenga el sabor de los pétalos de una rosa?
¿Con su aroma, tan sólo con su color?
Difícilmente podría hacer esto ahora,
ya que me encuentro enjaulada entre mis cintas;
aquellas que atan mi angustiado corazón al perdonar todo aquello vivido.
¿Cómo podría acariciarte así, y ser valiente ante tu mirada
sin caer postrada ante tu calor?
Difícilmente podría hacer esto.
Por tanto; si yo, que de tanto amarte,
vestida de negro estoy;
con mi pelo enmohecido ya por tanto llanto reprimido;
tan solo podría decirte una cosa:
te amo y no hay otra razón más que para vivir.
Te amo.