El aumento de la tasa de usura -que permite cobrar más por el crédito sin incurrir en el delito de usura- para los próximos tres meses, mientras el Banco de la República reduce sus intereses, generó un debate en el que los comerciantes pidieron cambiar la forma de calcular dicha tasa. (Lea: Nueva tasa de usura de Superfinanciera plantea contradicción)
Por su parte, el Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, insistió en que haya más celeridad de los bancos en la reducción del costo del crédito, pero expertos recordaron que el mismo Gobierno ha impuesto medidas que restringen o encarecen el crédito que otorgan los bancos.
Desde mediados del 2011 el Gobierno, a través de la Superintendencia Financiera, ha expedido tres circulares para evitar un deterioro acelerado de la cartera, que también terminan encareciendo el crédito al exigir a las entidades mayores provisiones si los préstamos se deterioran por una ‘mala colocación’.
Se trata de las circulares 43 de 2011, 026 de 2012 y la 4 de este año. Según una fuente de la Superintendencia Financiera, «de entrada sí parecería como contradictorio el mensaje del Gobierno, que quiere crédito más barato, pero esto no necesariamente implica que ese crédito deba ser más malo. Por eso esas medidas son mucho más prudenciales, buscando que las entidades hagan buenas colocaciones de esos recursos que eviten un deterioro acelerado de sus carteras».
Por su parte, el presidente de Fenalco (gremio del comercio), Guillermo Botero, pidió al Gobierno cambiar la fórmula de cálculo de la tasa de usura, pues en su opinión esta es hoy perversa e injusta. También pedirá al superfinanciero que la vigencia de ese interés no sea trimestral sino semanal, pues para eso cuenta con el reporte que hacen los bancos.
Ayer el ministro de Hacienda dijo que, en particular, el crédito hipotecario debe poderse reducir en su costo, «y en eso es en lo que estamos trabajando en forma voluntaria con los bancos, es decir, por la vía del consenso, no de medidas represivas», precisó el funcionario».
REDACCIÓN ECONOMÍA