El FC Barcelona afrontará como favorito este martes (1:45 p.m., hora de Colombia) el partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones contra París Saint-Germain en la capital francesa, instancia en la que Bayern Múnich recibe a Juventus en un duelo igualado entre dos candidatos al título. (Lea aquí: El entrenador Tito Vilanova, novedad del Barcelona en el viaje a París).
Barcelona, en el que puede suponer el regreso al banquillo de su técnico Tito Vilanova después de dos meses en Nueva York siguiendo un tratamiento médico, tiene un objetivo claro: evitar un desastre como el vivido en la ida de octavos contra el AC Milán, donde perdieron por 2-0, un resultado que obligó después a una gran remontada en el Camp Nou (4-0). (Galería / duelo de goleadores en cuartos de final de la Liga de Campeones).
Además de Vilanova, con la expedición ha viajado el francés Eric Abidal, que en abril del 2012 fue sometido a un trasplante de hígado y que no juega desde febrero del pasado año, con lo que podría ser el otro gran protagonista.
Xavi Hernández y Jordi Alba, que regresaron lesionados de su reciente convocatoria con la selección española, están recuperados y están en el equipo que viajó a París. Vea también: Ibrahimovic vuelve a buscar revancha contra Barcelona.
Entre las principales ausencias azulgranas, Carles Puyol y el brasileño Adriano, que continúan lesionados, y Pedro Rodríguez, también con problemas físicos, aunque de todas formas iba a ser baja por sanción.
Enfrente estará el París Saint-Germain, líder de la liga francesa que, como el Barcelona, parece caminar con paso firme hacia el título nacional. Estará finalmente en este partido de ida el sueco Zlatan Ibrahimovic, máximo goleador de la liga francesa (25 tantos) y exjugador del Barça en la campaña 2009-2010, que tenía en principio que cumplir un partido de suspensión, pero que la pasada semana recibió la autorización de la Uefa para jugar este martes. Vea también: Messi-Lavezzi, el gol tiene acento argentino.
«Tenemos nuestras opciones. El Barça es un equipo muy peligroso, muy fuerte, pero este tipo de partidos nos motiva. Tenemos posibilidades, no hay nadie invencible», declaró el técnico italiano.
Hacía 18 años que el club no disputaba unos cuartos de final de la Liga de Campeones, desde 1995, cuando consiguió su mejor resultado histórico (semifinales), en una edición donde eliminó precisamente al Barcelona en los cuartos de final.
En el otro duelo de cuartos que se disputa este martes, el favorito no está claro entre dos de los grandes dominadores de los campeonatos nacionales esta temporada.
Juventus llega a cuartos de final con una racha de 18 partidos sin perder en competición europea y está a un paso de conquistar por segundo año consecutivo la liga italiana (nueve puntos de ventaja sobre el segundo, el Nápoles, a falta de 8 jornadas).
La carta de presentación del actual subcampeón de Europa no tiene nada que envidiarle, después de haber logrado nueve goles el pasado sábado contra Hamburgo (9-2) en una Bundesliga que hace muchas semanas que tiene sentenciada (20 puntos de ventaja sobre el segundo, el Borussia Dortmund en la jornada 27).
Pero el Bayern, a diferencia de Juventus, que superó al Celtic de Glasgow por 5-0 en el total de la eliminatoria, mostró cierta fragilidad defensiva en octavos de final contra Arsenal, que estuvo cerca de eliminarlo tras ganar por 2-0 en el Allianz Arena (en la ida en Londres habían ganado los alemanes por 3-1).
Heynckes no podrá contar con el español Javi Martínez por sanción pero recuperó a Bastian Schweinsteiger y a Jerome Boateng, que no jugaron el último duelo europeo contra Arsenal al estar suspendidos. «Espero un partido intenso, con muchos duelos, agresividad…Todos los ingredientes de un gran partido», señaló el veterano preparador sobre el encuentro.
En el lado visitante el entrenador Antonio Conte podría prescindir de un atacante para dar entrada al joven francés Paul Pogba en el centro del campo para ganar fuerza y potencia. En este caso el sacrificado sería Alessandro Matri. El puesto de delantero lo ocuparía el montenegrino Mirko Vucinic, que se perdió por fiebre el último partido del campeonato.
AFP