Es Chito como un cisne bajo el cielo
por su lindo color y su hermosura,
con sus ojos floridos de dulzura.
¡Yo en verle y en cantarle me consuelo!
Hasta el aire le juega con el pelo
cuando va por la calle con soltura,
y es como un niño en su desenvoltura
cuando jugando brinca por el suelo.
Me llena de ternura su presencia.
Va y viene furtivo entre las flores
que sonríen con fría indiferencia.
Llega a mí levantando sus dos manos
con sus ojos dorados por fulgores,
con sus ojos serenos, tan humanos…