ARCANOS NATURALES

Te presento a cuatro hermanos,
Cada uno es una esfera,
Cada uno un tenue fuego,
Aquí tienes a Vulcano,
Viviendo junto a la Tierra,
Aquí tienes a Mercurio,
Habitando con Neptuno,
Más acá te muestro a Cintia
En un abrazo con Bóreas,
Y por Último está Apolo,
El grande consigo mismo,
Para verlos perecer
Basta golpear a cualquiera,
Pues los ligan mutuos vínculos,
De extraña naturaleza.
Del orto y el ocaso
Un perro y un lobo vienen
Y una vez que se detienen
Se otorgan sendos zarpazos.
Estas son piedras hermanas
Que se dan gratuitamente,
Sol necesita de Luna
Como gallo de gallina,
Y por eso ambos se unen
En un fraternal abrazo.
Junta el agua de la virgen
Con el agua del pequeño,
Así tendrás una fuente,
Como Júpiter y Ammón
De agua cálida y fría.
Sigue, pues nuestro secreto,
Si es que lo has entendido,
Recordando que no hay piedra sin simpatía.