Solo la poesía puede
crecer
como un árbol en el cielo.
Solo la poesía, sembrada
con las raíces hacia arriba
florece
mriposas y libélulas.
Solo la poesía nos da
de tarde en tarde
un fruto dulce
“en medio del camino
de la vida”.
Solo la poesía
puede ser el sueño
y la vigilia
el canto del amor
y del olvido
el himno de la dicha
y el gemido.
Solo la poesía
ese árbol
cuyas raíces
se hunden en el corazón
de Dios.