Emigrante

Emigrante


 


Senderos estáticos, retorcidos


que se pierden en el musgo glauco


de las reminiscencias y del devenir.


 


Senderos obsoletos que se desvían


en los meandros opiáceos de la mente


y del recuerdo agrio del ayer.


 


Senderos henchidos de grietas


que ciñen la memoria frágil


del hombre  sin fe  y  sin señas.


 


Sendero de las emociones  escondidas


entre las páginas céreas  de un almanaque


que alguien arrancó de unas paredes polvorientas.


 


Sendero mutilado de la vuelta al hogar,


no sabes si avanzar o retroceder


hacia ese mundo que ya no te pertenece


 


Sendero de ida y vuelta


sendero sin principio y sin fin


sendero de la vida y de la muerte.


 


 


Harmonie Botella