La infancia con canteros
los años
apretados en la corteza
Yo aprendo
con los fantasmas solariegos
a leer los avisos de los diarios
como el mejor «spiker»
Eros en papillas, mami
clavado a la cuchara
¡cuándo no!
Escribo con tiza
mi nombre únicamente
con qué otra cosa que no tiza
Quedó quizá en la carbonera del fondo mi triciclo
cerca de las hormigas y la menta
próximo a un caracol maravilloso.