PURA ANÉCDOTA

PURA ANÉCDOTA
 
 
 
 


Acuarela pintada por Mati Bautista

 

 
 


     Esta anécdota, acaecida en 1932, está recogida en el libro Vega Baja y da cuenta de ella su autor, Vicente Bautista. Estando en Orihuela, en nuestra geografía de antaño, se inauguró el busto de Gabriel Miró, obra del escultor José Seiquer Zanón. Al acto, llamado en su día “Romería lírica a Oleza”, acudieron, que yo recuerde, entre otras personalidades, Miguel Hernández, Ramón Sijé, María Cegarra, Carmen Conde, su esposo Antonio Oliver y el responsable de dirigir unas palabras a los asistentes al acto, Ernesto Caballero, periodista y escritor que fuera uno de los teóricos del falangismo. Pues bien, este se presentó vestido con el uniforme de falangista y durante el discurso, que no fue de lo más acertado, se armó tal algarabía que tuvo que presentarse la policía y terminaron todos en el “cuartelillo” o sea, en comisaría. Años más tarde, según narra Vicente Bautista en su libro, Jiménez Caballero, pidió disculpas por su discurso desproporcionado.
 
 
Mati Bautista