Buenos días, amor, aquí me tienes otro día esperando tu llamada ya tan lejos de ti, pensando en nada y con tu amor doliéndome en las sienes. Nunca sé dónde estás, si vas o vienes pero llevo tu vida retratada en mis ojos
Hoy es domingo ¡Viva la alegría y caiga el desamor en el olvido! Hoy, del resto del tiempo me despido. Hoy tengo, para amarte, todo el día. Desde temprano, amor, te llamaría por preguntarte cosas sin sentido: que cómo es
Si no te llamo, amor, si no pudiera llamarte hoy, mañana u otro día, si por cualquier motivo todavía a telefonear no me atreviera... Si no te llamo no es porque no quiera hablar contigo ¡eso faltaría! es que ya sabes que
Regresarás a ti, cansado y viejo con olvidos y nieblas en la frente. Te verás a ti mismo nuevamente con la última luz en el espejo. Pero estará borroso ya el reflejo de tu vida de ayer. Seguramente creerás que no eres tú
Perdida la esperanza ya no queda otro caudal que la melancolía y pues hay que morirse cualquier día es urgente amar mientras se pueda. Hay que guardar la última moneda para comprar un resto de alegría si fuera tiempo aún