DOMINGO

Hoy es domingo ¡Viva la alegría
y caiga el desamor en el olvido!
Hoy, del resto del tiempo me despido.
Hoy tengo, para amarte, todo el día.


Desde temprano, amor, te llamaría
por preguntarte cosas sin sentido:
que cómo estás o qué tal has dormido
(y, también, si me quieres todavía).


Pero es tan tarde ya para llamarte,
para quedar contigo, para amarte
con este amor sin hilos que he inventado…


Y si te amo y nadie me responde
¿Dónde podré llamarte luego? ¿Dónde?
¿Dónde estarás, amor inencontrado?