Y…
…el paraiso lo encontré en sus senos,
el infierno entre sus muslos,
en sus labios la vida
y la muerte en su mirada.
Deja que siga durmiendo
soñando con el mañana.
Deja que encuentre tus besos
cubiertos por la hojarasca.
Deja que entre la noche
a esconderse entre las sábanas.
Deja las puertas abiertas
y no cierres la ventana