He estado en la traumat?loga esta ma?ana. Me ha estado ense?ando los ejercicios de cuello que tengo que hacer cada hora, mientras estoy sentado en el ordenador. He visto las estrellas varias veces y con el ?ltimo crajs, creo que hasta un nuevo sistema solar. A?n as? la he escuchado atentamente y he puesto cara de que s?, de que iba a hacerlo todo varias veces al d?a. Y que no es que no quiera, ojo. Pero es que ya he contado que mi oficina es como un gran espacio abierto donde todos nos vemos a todos, y la verdad es que ponerme a hacer volatines con la cabeza delante del mac, cada hora, y enmedio de todo el mundo, me da un corte que no veas. Sobre todo porque tengo mucho pelo (s?, otra vez tengo mucho pelo, eso no es novedad) y se me mueve flispa-flaspa, como si fuera un muppet pose?do por Sat?n. As? que no. No creo que vaya a hacer nada de lo que me han ense?ado. Lo guardar? para la rehabilitaci?n (que empiezo ma?ana). All? todos vamos en chandalurri, estamos tullidos y hacemos posturitas absurdas mientras soltamos uyuyuys. All?, seas el engendro que seas, te sientes agusto en un entorno feliz.
Veinte sesiones. No me apetece una mierda. Ni veinte, ni diez, ni una. Pero ir?. A todas. Y dejar? que me coloquen la C4, la C5 y la C6 como si fuera un muppet aeropuerto. Porque soy un Serlik-Zeta y ESTO…ES…ESPARTA (ah-uh).
Jon ha alquilado una casa para pasar julio. En el Valle del Ti?tar. Con piscina, para que Mar?a pueda seguir aprendiendo a nadar y recolocando su sistema motor. Tiene cinco dormitorios. He flipado mucho con lo de los cinco dormitorios. Le he preguntado si es que ?bamos a invitar a alg?n grupo de coros y danzas populares abulenses que estuviera de gira por la zona, pero no. Son dormitorios para nada y para nadie. Porque ven?an puestos en la casa y punto. Se puso cabez?n y no quiso perderla, porque la casa le flip? en flechazo absoluto en cuanto la vi?. Dice que tiene todo lo que estaba buscando. Lleva bastante raz?n. Es grande, bonita, dejan perros y tiene mesa de ping-pong. No s? qu? m?s puede pedirle a la vida una casa que dejar perros y tener mesa de ping-pong.
Estoy muy contento de irme al Ti?tar. Odio el calor. Y podr? llevarme la bici y hacer el borrico con Sim?n y Pedro por allende los montes. Creo que suena a un julio mucho m?s que feliz.