Un paseo retamero

El otro día siendo tarde noche, me dediqué a dar una vuelta por Retamar. Paseando por los interiores del Toyo, observé la cantidad de viviendas que se están construyendo y las que están terminadas. Aquello parecía una ciudad futurista pero deshabitada, sin vehículos, como si un ataque biológico hubiese azotado la zona.

Nos sentíamos solos, viendo algún que otro guarda de obras y poco mas. En mis diálogos  con mi mujer,  basados en el tiempo que se poblaría todo aquello,  le decía que para dentro de diez años si la crisis del 2008, hubiese acabado.

La noche iba cayendo, nosotros en nuestro deambular por estas calles silenciosas, llegamos a las zona del campo de golf,  había unos pocos coches de algunos potentados almerienses, pero escasos golfistas, en otros lugares creo que estarían reunidos en el club comentando sus golpes.

Pensaba  que el Toyo tiene que cambiar , las autoridades o las comunidades de vecinos y cada una de las personas que veraneamos alli, tendríamos que tomar cartas en el asunto y empezar a pedir mas servicios públicos para nuestra comunidad, principalmente colegios e institutos.

Soñaba que toda esta tranquilidad que estaba sintiendo acabaría con el paso de los años, pero mi filosofía con Retamar será siempre la misma, por muchos años que pasen, no será nunca un lugar cosmopolita, por su gran extensión y la inexistencia de grandes bloques de edificios, la movida juvenil es casi inapreciable, porque  prefieren las zonas ya conocidas,  no estos lugares de nueva creación.

 

Parafraseando expresiones que definen Retamar, pondría las siguientes:

 

         Retamar espacio de la tranquilidad.

         Para pasear vive en Retamar.

         Retamar a quince minutos de Almería

         Sol, viento, playa para Retamar

         Ciudad dormitorio de Almería. Es Retamar

         Retamar olvidada de sus políticos y amada por sus vecinos

         Retamar, el camino entre Almería y Cabo de Gata

         Disfruta en Retamar la paz y tranquilidad

 

Mi paseo termina como todos los viernes, haciendo un brindis con mi mujer,  en este día brindo por el futuro de Retamar, que grandes y buenos recuerdos tenemos y tendremos muchos de los almerienses y no almerienses que aquí habitamos.