Nací en otoño, un día veintinueve
de un octubre sin gozo y sin historia.
Mi signo es Escorpión y en mi memoria
hay un fulgor de amanecida nieve.
Largos años viví, mas fue tan breve
mi vida como efímera mi gloria.
Mi corazón es una vieja noria
desaguando un amor que nadie bebe.
No me asusta el presente ni el futuro
pues sé que he de ser polvo prematuro
en el lento rodar de cualquier día.
y sé que cuando exija mi regreso
la tierra que ya soy -último beso-
a nadie importará mi biografía.