TIEMPO DE UNA VIDA

Anochece el camino de mi vida.


Mis sentimientos despegan


los incómodos flujos de mi interior;


mis sensaciones se limitan


a desdecir la hermosura de una canción.


 


La oscuridad se apodera de mi alma


mientras mis sentimientos rotos


por la trayectoria de una vida incompleta,


resquebrajan mis entrañas,


confunden mis emociones


y alteran mis pensamientos.


 


Es el dolor de un acontecimiento


que marca un rumbo distinto en mi vida.


Adolece de la esencia de mi vida anterior,


no encuentra el futuro deseado,


ni comprende las necesidades del presente.


 


Porque cuando el amor se debilita


y carece de sentido en la persona,


fenece el sentimiento que resucita


la fuerza de la vida interior.


 


Adormezco en esta triste situación,


aunque sienta una chispa de esperanza.


Aquélla que vive en un profundo rincón


del poder del alma.


 


La niñez, adolescencia, juventud,


y en parte de mi crecimiento adulto,


conocí el amor,


la benevolencia,


la disciplina,


cierta rectitud,


pero siempre fui feliz.


 


Cuando conocí el fracaso,


las críticas,


los enjuiciamientos,


los alejamientos,


los desprecios,


como las comprensiones,


las miradas cómplices,


los amores internos,


las sonrisas cargadas de amor,


los diálogos profundos,


entonces, solo entonces,


comencé a comprender la realidad de la vida.


 


Con la fuerza de mi corazón


y de mi mente;


con la intención de respetar y ser respetado,


con mantener la dignidad personal,


la integridad


y la estabilidad de mi cuerpo y alma,


junto a una mujer especial que se cruzó en mi camino,


inicié el sendero de un ser normal


que deseaba ser útil consigo mismo


y con los demás;


aprender a ser libre,


consecuente con sus actos


y encontrar el verdadero idilio


de la vida.


 


Así en la vida de este poeta,


que no académico pero sí de alma,


se plantean las inquietudes,


incertidumbres,


anhelos,


ilusiones,


sueños,


de un hombre que camina junto a los demás.


 


Si algo de grande tiene la vida


es que cada ser individual


tiene capacidad de reacción,


de rectificación,


de reflexión,


de transformación,


para que alma, cuerpo y destino


vayan unidos.