Me dijo que por ahora no la escribiría,
que prefería no romper la magia
que algún día brotaría.
Le reía cada mañana como si fuera
dama de las dueñas de sonrisas
reina de las calmas, de las prisas.
Volaba hacia abajo y siempre
la esperaba. El me dijo: esta vez espero
que todo no salga del revés.
Inocente, quería hacer historia de
su memoria, de lo que todavía no existía.
Sus ganas -en cualquier instante-
le delataban. El dijo: esta vez voy a
tener suerte. Yo le dije, aquí estoy
para volar, abrazándote fuerte, muy fuerte.
Que bonito es enamorarse
cuando uno no recibe lo que espera.
Que precioso es ver que no
te quieren volver a robar la cartera
y que no pretenden meterte en la caja de
sus olvidos, esa en la que anido desde hace tiempo
Tiempo que se convirtió en cenizas […}*
*Fito Cabrales en La casa por el tejado