Pienso la vida se vive de amores
con alegrías, pasión o dolores
contigo tuve todos los sabores
amé, reí y lloré mis ardores.
Subyugada me atrajo ese pintor
me mostraba la vida de un color
para probar junto a él su sabor
enternecido observó mi rubor.
Se hizo de la malicia una canción
para entonar de día y de noche
era el recuerdo, una gran devoción.
Y se alegraba cualquier reunión
cada vez se cantaba sin reproche
nunca jamás hubo una imitación.
(Freya)
22 de Marzo, 2005