SONETO AL EXCELSO DUERO

Riguroso Duero, alma de Castilla,


tus aguas serenas y transparentes


son besadas por astros refulgentes;


por una virginal luna que brilla,


                             


iluminando de forma sencilla


tus rápidos, remansos, y corrientes;


y por un sol de destellos candentes


Que abrasa y quema tu tierra amarilla (1) .


                            


Yo, vislumbro tu caudal y tu savia;


tu calma, serenidad, furia y rabia,


tus írritos y penosos estiajes


                             


tus fuertes ejarbes y recrecidas


tu entorno, tus pradales y paisajes,


en tu discurrir de idas y venidas.


 


 



(1)    En referencia a los trigales castellanos