A ver, a ver qué es
lo que nunca me pasó
Lo que nunca nunca
me pasó
ha sido inquirir por teléfono
del modo en que lo hice:
“Judío, ¿verdad?”
Lo que no me pasó nunca pero nunca
ha sido acudir a una cita así en “Las Violetas”
a las 11 de la mañana, exigiendo puntualidad
y dispuesta a ser reconocida por mi sacón bordó
Y a Raúl lo que nunca nunca le pasó
ha sido presentarse como Lewin, como Saúl
así de improviso y con ese chaleco presuntuoso
el marquero
Ahora me río, pero nunca
lo que se dice nunca
me pasó.
______________