Selección de poemas (II)

CASA VACÍA


Espejos flotantes de la nada
cubren el rostro de la casa
habitaciones vacías de risas
objetos silentes oran las cruces
de seres queridos
con ojos sin tiempo.


Se escurre el frío de la ausencia:
libros dormidos esperando
difuminan resquicios escolares,
como el tablero de ajedrez
donde falta la reina con su rey
las torres están derruidas
y los peones se han rendido.


Turbulentas estelas de polvo
se desvanecen en los estantes,
esperando que vuelvan
los hijos con sus hijos
y con ellos los espejos
reflejen las risas.


 


ÚLTIMO POEMA


Desde la tormenta desatada
de unos verbos que hienden mi carne
y que llagan mis ojos unas desafiantes palabras
se van deshilachando mis sueños gota a gota.
y escribo éste mi último poema desde la melancolía.


Camino descalza sobre los vidrios rotos de mi nostalgia
ya exhausta, deshabitada , con un ala a la deriva
y con mi beso encarcelado por una sutil estocada
no escucho nunca más la música que bailaba conmigo.


Ya sin poder volar con los brazos extendidos
los latidos de mi silencio me palpitan dolor
y escondo el último aliento en el vértice de mi costado.


 


PEDIRÉ PRESTADO…


Pediré prestadas a todos los músicos del mundo,
las melodías más dulcemente angelicales,
para que mis palabras entonen
los himnos más bellos jamás escuchados
cantando nuestro amor…


Pediré prestado a todos los pintores del mundo,
los colores más brillantes que el amarillo de los girasoles,
para que de mis palabras resplandezcan
fulgores de encendidos matices
pintando nuestro amor…


Pediré prestado a todos los poetas del mundo
que escribieron versos de arrobadores amores,
para que de mis palabras broten
todas las flores y aromas de embeleso
adornando nuestro amor…


Pediré prestado a todos los ángeles del cielo
lo más puro y sublime de la ternura,
para que mis versos se conviertan en arrullos
que besen tu alma colmándola de infinita alegría.
Así comprenderás ¡Cuánto te amo!…



CAMINOS DEL CIELO
 


Respira la noche a lluvia y a tierra
el silencio no aquieta el paisaje que invento
nunca es tarde para unas alas despiertas,
aunque llore el recuerdo agonía de ausencia,
si las flores nocturnas aroman mi lecho,
y arrullan los nidos de los poetas que sueñan.


Camino y camino por las calles del cielo
poso mis pies en un jardín de estrellas
donde titilan  luces de  casas abiertas,
donde no existen bisagras de espacio ni tiempo,
donde sólo hay afecto con remanso de abrazos
y  amar es acariciar con los ojos del alma.