ÚLTIMO HÁLITO
La infinitud del universo me acompaña:
aunque sienta esquirlas en mi cosmos,
mi verso aletee ya sin voz
y mis cantos sean gemidos de gorrión
resistiré el hielo del silencio.
La infinitud del universo me acompaña:
aunque me zambulla el dolor hasta los huesos
y el espejo de la vida me deje sin rostro
sin el manantial de una mano amiga
resucitaré las hojas muertas.
Caminaré y caminaré hasta que salga el sol:
aunque sienta mis huellas en un hálito
y un cabestrillo sostenga mi cuerpo
aun así me mantendré de pié
porque estaré arrullando a mis pájaros
AUSENCIA
Cuando el arenal
con la tenacidad de sus ojos
se duela en mutación
por tanta arena de olvido
rozará el recuerdo de sus dunas.
Y cuando empiece el implacable viento
con el sonido del llanto en los cristales
y se anuncie el mar en retirada,
estallarán en un desgarro
las rutilantes olas de días caminados.
Muy pronto el tímido rocío
yacerá inerte agridulce de lluvia
e irá marcando sus huellas en la arena
del verano en ausencia.
NOSTALGIA
Lejos de mis ojos
cerca del río de mis venas
siempre estás.
En esta noche eterna
envuelta en penumbra
extraño tu luz.
Un mate compartido
bajo una lámpara
testigo risueño.
Piel alborozada
detalles imborrables
perpetua memoria.
Digo una oración
con este pobre poema
para que no me duelas tanto.
ARRECIRSE A LOS HARAPOS DE LA NADA
Arrecirse a los harapos de la nada:
es sentir el ahogo del abandono,
después de una fiesta de constelaciones
que entonaban himnos con tu piel.
Arrecirse a los harapos de la nada:
es sumergirse en la lluvia de los ojos,
que en arpegios silentes hacen crujir
la música inconclusa del ayer.
Arrecirse a los harapos de la nada:
es quedarse sola en un andén,
con una maleta repleta de recuerdos
que pesan como roca de melancolía.
Arrecirse a los harapos de la nada:
es haber entregado la sangre en cada latido,
sentir el látigo de la indiferencia
y quedarse aterida con el cuerpo exánime.
ESPEJO INTERIOR
Cuando el firmamento de mi espejo
me devuelva la imagen
de mis ojos inmersos en el mar,
donde soy gaviota de mi destino
con voz de versos al aire
mensajera de mi música interior.
Dejaré volar las últimas hojas
de este gélido otoño
y de las ventanas de mi ser
colmadas de rocío
brotará una rosa y un jazmín.
Recorreré mi horizonte,
pradera fértil
edén de fruta exótica.
Bucearé en mi océano,
transparente nácar
con mi espíritu al viento.
ÁNGEL CAÍDO
¡Qué ilusión traía!
Tomó de equipaje su alma.
Remontó el vuelo de pájaro,
siguió las huellas de sus cantos.
No importaba nada.
Rodaron los tules del pudor
en el clamor de sus ansias.
y fundieron sus almas en una.
¡ Qué ilusión traía !
iba en busca de sus brazos,
mil espadas estrujaron sus huesos.
Ella ya lo sabía.
No importaba nada.
Encontró por fin a su amado.
Sólo anhelaba beber el dulzor de sus ojos,
aunque en ello se le fuera la vida.
LA MUERTE DE LA ROSA CARMESÍ
Guarecida de la intemperie
de unas manos frías,
la rosa habita
la calidez del recuerdo.
Si intento acariciarla
sus pétalos anemia crujen,
sin los besos
de su sol ausente.
Si intento darle cobijo
se le desgranan lágrimas,
de pretéritos setiembres
de amante carmesí.
Hoy intenta sola la rosa
poder sobrevivir,
pero le recorre el frío
la médula de su espina
y con su corola sangrante
junta uno por uno
sus pétalos ya marchitos
y me suplica la deje
porque le duele morir.
POEMA INCONCLUSO
Voy a contramano
llevo sueños con alas
me apresuro a buscarlos
en mi cartera que late.
Tengo un libro sin leer,
allí duerme la distancia
mi primera rosa roja
y un poema inconcluso
por no hallar las palabras
que se quedaron atrapadas
detrás de una lágrima….
MUY LEJOS
Muy lejos:
de donde sale el sol,
en espera de azahares,
con la lluvia sobre mi ser,
y mi mar de ensueños.
Muy lejos:
donde nadie me ve,
sola en mi ansiedad,
crece mi luz,
desde hace ya tiempo.
Muy lejos:
Donde tengo zonas prohibidas
de mi sangrante viña,
voy llenando los barriles
del silencio en calma.
Muy lejos:
donde un bello relámpago
enciende el tiempo de amar,
allí brotan mis lágrimas
de tanto extrañar amando.
TRISTEZA
Oculta la tristeza en las pestañas
permanece una lágrima dormida.
Ya qué importa si la aurora renace
y las estrellas titilan melodías
cuando un huracán estremece
los cimientos de la casa
y la nostalgia agrita las paredes
como testimonio implacable del tiempo
que arremolina en la memoria
los afectos que no están.
Película cruenta que se repite sin cesar
con el dolor desnudo hasta los huesos.
Oculta la tristeza en las pestañas
permanece ya la lágrima diurna.
JAZMINES AZULES
Sentía el perfume
a jazmines azules
cuando dibujabas jardines
de versos en flor.
¿Dónde estás alma mía?
¿ En qué jardín te quedaste?
¿Dónde están tus manos
de ternuras y pinceles?
Extraño tu verbo dibujando
por los contornos de mi alma,
que solo tú
de memoria conocías.
¿ Donde están los latidos
de tus versos
de azahares y lirios,
de trabajo y jornal?.
Llegué a destiempo
a tu verbo y a tu signo.
Solo necesito el perfume
de mis jazmines azules.
CUANDO EL ALMA LLORA
La tenue luz de la lámpara
enciende soles
que dibuja dos siluetas
danzando en la casa.
Ríen los ojos y se abrazan
y el presentimiento llora.
La sombra de la noche
aúlla dos destinos
retumba el latido
desde la piel del silencio.
Me crecieron raíces
que se afierran a tu tierra,
aunque van sangrando
la pronta ausencia.
La savia de mis venas
entrelazadas a ti,
no puede detener el tiempo
de los miedos
y se avecina la sequía
del jardín nocturno.
Aunque yo sea agua
y mis ojos rieguen cada pétalo
se consume la lámpara
y tengo que partir.
MELANCOLÍA
Tarde suspendida
quimera de versos,
el silencio en un sillón
reclina los latidos.
Escucha una música lejana
lee los mismos versos,
en este invierno sin tiempo
donde viaja algo de ella.
Flor de canela en el exilio
teje retazos de melancolía
y los ojos escriben lágrimas
en una canción de amor.
NAVEGAN MIS OJOS
Navegan mis ojos entre
acrisolados colores.
Los veo tan distantes ,
tanto destello estruja mi sentir.
Cómo olvidar las desvalidas hojas
de este otoño de añoranzas.
Quisiera subirme al velero de la vida,
en eterna primavera,
y navegar por la deliciosa alegría
de danzar y danzar.
Afianzaría mi existencia
rumbo al infinito de paz
y así emergería fortalecida ,
con mi alma entre las manos.
EQUILIBRISTA DEL SENTIMIENTO
Equilibrista de tu nostalgia y tu alegría,
entrelazas las mareas y la calma
en la espera de llegar a tu puerto
y nutrirte de arpegios en conciertos.
Separas el cuerpo del dolor de distancia: palmeras, ríos
y tardes con paredes vestidas de esmeraldas.
Separas de tu mente el ansia y el lamento,
aunque insistan en las rutas de tu memoria.
Adormeces en el crepúsculo la espera del alma,
mientras sueñas con el albur de chapotear descalza,
Sueñas con aquella lluvia y con recostarte sobre la hierba.
Así atizas tu sueño día a día e ilumina tus ojos una sonrisa.
DOS NOMBRES
Al llevar nuestros nombres
en comunión de infinitud,
de amar porque sí, inocentemente,
solamente amar sin esperar,
con las manos cristalinas
y los pies caminando la hierba;
sentiremos que somos un solo espejo.
Al llevar nuestros nombres
con ojos que contemplan
el sonido de la misma música,
extenderemos nuestros brazos
a la voz que nos palpita
en nuestros ojos de armonías.
Así, solo así, será un brillo de perlas
aquella lágrima de luna.
PARA SIEMPRE
Dedicado a la memoria de mi hermano Alfonso.
Escribo a solas,
te busco y ya no estás,
el silencio me apabulla.
Los surcos de la noche
se dibujan en la ventana
en el encuentro
de ausencias amadas.
Pasean mi mente
tu risa lejana,
travesuras compartidas…
nuestros códigos de hermanos.
Se me estruja el corazón,
hay un dolor calmo,
una tristeza vaga..
Solo necesito mi alma
y dos alas para ir
a encontrarte……para siempre…
VIAJE DEL ALMA
(Dedicado a la memoria de la madre de mi querida amiga Myrna Vargaz de Agurto)
El dolor del silencio
estremece la habitación
aún inhalas su perfume
y su cama está tibia.
Un letargo quiere invadir tu casa
¡ No, todavía no ¡ musitas
si aún escuchas su risa
su voz cantarina
y el tejido en sus manos.
¿Por qué partieron
los espejos de la vida?
no era el tiempo
pretendes aparejarlos
y las esquirlas
sangran las palabras.
Tu ángel madre
partió sin despedidas
al viaje de las almas.
Amiga mía, seca tus lágrimas
¿no ves que lloro por ti?
queda su recuerdo.
Consuélate en mi hombro,
ella con sus alas abiertas
te cobijará día y noche.
hasta el reencuentro.
CAMINOS DEL CIELO
Respira la noche
a lluvia y a tierra
el silencio no aquieta
el paisaje que invento.
Nunca es tarde
para unas alas despiertas,
aunque llore el recuerdo
agonía de ausencia,
si las flores nocturnas
aroman mi lecho
y arrullan los nidos
de los poetas que sueñan.
Camino y camino
por las calles del cielo
poso mis pies
en un jardín de estrellas
donde titilan luces
de casas abiertas,
donde no existen bisagras
de espacio ni tiempo,
donde sólo hay afecto
con remanso de abrazos
y amar es acariciar
con los ojos del alma.
ME DECLARO HABITANTE
Me declaro habitante
de la desnudez
de mis versos.
Con el prisma de mi espejo
proyecto los ojos
del albo día.
Tanto esplendor posee
que sólo permite
respirar la hierba.
Con mi cítara al hombro voy
como amante eterna
tras la música del viento.
Con el anhelo de reencontrar
mi vestido carmesí
con risas de lirios.
ODA A LA LUZ
Luminaria de mis días
aurora mía,
¿por qué no te puedo encontrar?
Si sabes que te busco
entre el arbolar
de los almendros,
donde te pedí abrigo.
La oscuridad de cemento
hace sombra,
están de ronda mis fantasmas.
Retoña con tu luz
esa raíz,
que se resiste a morir.
Dale luz de risa
a mi niño,
después del llanto.
Esperánzame
de arco iris
y aparta mi tormenta.
LUZ
¿Dónde estás aurora
por qué no te hallo,
si eras luminaria de mis días?
Te busco entre el arbolar
de los almendros,
donde te pedí abrigo.
La oscuridad de cemento
hace sombra,
están de ronda mis fantasmas.
Retoña con tu luz
esa raíz,
que se resiste a morir.
Dale luz de risa
a mi niño,
después del llanto.
Esperánzame
con tu luz de arco iris
y aparta mi tormenta.
LANGUIDECE EL TECLADO
Una música a lo lejos
languidece el teclado
de mis lágrimas.
Melodías de piano
rasguñan recuerdo
a mis entrañas.
La luz del candil
no apaga mis ojos
y ya no estoy.