RITO XI
YO POÉTICO
Lo sé, tengo el cerebro descosido
y la conciencia en fuga tras el éter,
a la espera de un frasco de formol
y un buen baño de asiento antipirético.
Soy la sombra enhebrada en un zurcido
y el ánimo enchufado en un catéter.
Burlan las musas, ebrias de etanol,
en el sepelio de mi yo poético.
Que nunca fui poeta, ni tal título
merezco, Dios lo sabe y el demonio
lo alienta y alimenta pertinaz_
mente en cada novísimo capítulo
del pandemónium. Cielo de antimonio.
Apura el cáliz y tengamos paz.
Ricard Monforte 0205