Ricardo III, un tirano en el trono de Inglaterra

Realmente, caballeros, era un tirano sangriento y un homicida; alguien criado en sangre, y en sangre asentado». Así se refería Enrique VII a su predecesor en el trono de Inglaterra, Ricardo III, después de la muerte de éste en la batalla de Bosworth. Al menos, ésas son las palabras que le atribuye Shakespeare en una de sus obras de teatro más célebres: Ricardo III, pieza que ha transmitido la imagen del monarca como un personaje malvado, traicionero y falso, capaz no sólo de rebelarse contra un rey legítimo, sino de ordenar a sangre fría la muerte de todos sus rivales, incluidos sus dos sobrinos cuando todavía eran unos niños.