No entiendo cómo es posible que un partido de masas emplee esa clase de trucos, a todas luces groseros, con la finalidad de sembrar severas dudas entre la ciudadanía. Eso es un signo inequívoco de que la inteligencia de Pedro Sánchez y de sus ejecutivos, en vez de volar repta. ¿Cómo ha de ser posible que Podemos se alíe con quienes está combatiendo a base de argumentos incontrovertibles? ¿Tan tontos nos hace? Efectivamente, nos hace lerdos. ¿Por qué -me pregunto- en vez de sembrar cizaña no se dedican en el PESOE a cultivar y engrandecer la cultura de las masas y de activar su inteligencia natural -como es obligación de un partido de izquierdas-, en vez de ponerle rabo y cuernos, como hacía y sigue haciendo el franquismo, a toda idea verdaderamente progresista? A principios del siglo XX, los físicos comenzaron a resquebrajar las ideas científicas de Newton y de Descartes en torno al comportamiento atómico y la evolución del universo. Las aportaciones de Niels Bör, de Einstein y de otros físicos sobresalientes, suponían auténticas creaciones utópicas; pero prosperaron pese al conservadurismo científico de la época, y lo que parecía utópico acabó por abrirse paso en un nuevo paradigma. Así Podemos, habiendo puesto el dedo en la llaga de lo que nos sucede, está aportando ideas y reflexiones que, por su poder seductor y científico («científico», digo, en función de su máxima aproximación a la verdad política y financiera de nuestros días), está generando entre los vividores de la política, siervos de la Gran Banca, un miedo terrorífico porque ven en peligro las prebendas y canonjías, de las que se nutren para vivir indignamente. No desfallezcamos ante tanta tropelía, y pensemos que está naciendo de entre la bosta un nuevo y esplendoroso paradigma.