El Presidente de
El Gobierno de ZP puso en marcha un proceso de reforma constitucional encubierta que muestra sus secuelas en estas actitudes radicales y en el deterioro de las instituciones. Hay que cumplir las leyes y las normas y no tiene justificacin la protesta, que reclama el incumplimiento de la sentencia y deslegitima al Alto Tribunal. El milln de manifestantes forman parte de ese tejido social que vive de las subvenciones pblicas y paga en especie la deuda contrada con los partidos que controlan las instituciones; son sectores polticos muy concretos que suscitan la rebelin, a sabiendas de que all hay otros cinco millones de habitantes que silenciosos no salieron a
Personajillos del neosocialismo carentes de argumentos ante la ilegalidad del Estatuto, confusos y confundidos creen que discrepar con ellos es atacar el Estado de Derecho y estar en continua actitud de confrontacin. El PSOE, oportunista, ante su fracaso, propala la derrota del PP y slo sabe echar le la culpa de todos los males. Maniatado por sus errores y por su minora parlamentaria el socialismo es zarandeado prisionero de su inepcia; el PP, que, desde el principio ha denunciado la inconstitucionalidad del Estatuto, ha logrado que se enderecen y reformen cuarenta y tantos artculos y de no ser por ello, posiblemente, hoy no existira

