ELEGIA COMPARTIDA

A la memoria de Ramiro Santos y Luis Muñoz, quienes junto a José

se marcharon a buscar un hogar en las estrellas.

Te llamaste José

y tuviste sueños de alcanzar algún día las estrellas.

De robarle a la noche algún secreto

para luego compartir tan sólo a medias.

Hoy ya no estás, José.

Te convirtieron en una anónima cifra:

¡ Otra víctima más de la pandemia !

¡ Del rechazo social !. ¡ Del abandono !

¡ Del odioso vivir con un estigma !.

La muerte al fin, José,

te vino a liberar de tanta mierda.

De no hablar de tu asunto a los muchachos.

Ni al vecino de junto, ni a la abuela.

– ya está vieja la pobre y no comprende –

De la uña de gato y los menjunjes.

De las células T.

De aquel conteo que esperabas con ansias, impaciente.

Del crixiván tomado a media tarde.

Del difortí y de otras tantas porquerías.

De morirte de a poco, despacito.

en una angustia larga, inenarrable.

¡ Libre por fin, José,

tú te marchaste a jugar por ahí

con las estrellas !

René Dayre Abella