Las puertas de mi alma
estarán siempre abiertas para ti…
Si me pides abrigo,
te arroparé de capullos y arrullo.
También abriré mis ventanas,
te brindaré mis brazos alas
para cobijar nuestro amor
y te regalaré esmeraldas…
Tejeré una alfombra de caricias
para que te acuestes en ella.
Entra y suelta tu libertad,
alegrarás tu jardín y el mío.
Hallarás un manantial
para nuestra sed de amar.
Beberás la miel y el rocío
de la fuente de mis ojos.
Las puertas de mi alma
estarán siempre abiertas
para abrigar tus sueños…
y secar mis lágrimas… por ti…

