Los poderes surgidos de la ciencia son no sólo benefactores, sino también destructores, manipuladores y ciegos”. Oscar Portela
ArtÃculo
“Se puede democratizar la ubicuidad, la instantaneidad, la inmediatez, que son juntamente los dones de lo divino, dicho de otra manera de la autocracia” se pregunta Paul Virilio en “Un paisaje de acontecimientos”.
El nuevo orden mundial
Nihilismo y política
A Susana Sechi
por Oscar Portela
"Todo estado moderno será un estado totalitario porque esta basado en la oculta esencia de la técnica": M. Heidegger
“Se puede democratizar la ubicuidad, la instantaneidad, la inmediatez, que son juntamente los dones de lo divino, dicho de otra manera de la autocracia” se pregunta Paul Virilio en “Un paisaje de acontecimientos”.
Walter Otto afirma que el monoteísmo del “deux ex machina” con el cual hemos remplazado el inaccesible rostro de Yahvé, nada tiene que ver con la numinosa experiencia de lo sagrado a-dogmático politeísmo griego.
Pero el parlamento democrático -en apariencias- sigue respondiendo a un intento de imitar los atributos del Dios Uno -dicho de otro modo- responde al modelo de las relaciones informáticas, en que Dios a sido remplazado por la adoración del chip, el fantasma de la imagen virtual, y otras maravillas del mundo moderno.
¡No hemos perdido no omnisciencia, ni impotencia, no omnipresencia! Arrodillémonos y adoremos, paralizados por la fuerza penetrante de ser observados por máquinas (ya no por el rostro invisible de Dios), aunque la implosión de todo orden jurídico internacional deberá seguir rindiendo tributo a lo que antaño nos observaba con ceñudo rostro.
El mismísimo empirista Felix Guattari afirma “La burocratización, la esclerosis, el deslizamiento hacia el totalitarismo de las máquinas del Estado no involucran sólo a los países del Este, sino también a las democracias occidentales? –el signo es nuestro- y a los países del tercer mundo”.
Mas certero en el diagnóstico y más cercano al instante Edgar Morín , el epístemólogo marciano, años después de Heidegger y cerca de Virilio, afirma: “La genética puede remplazar, los genes decadentes (défaillant) y eliminar las carencias genéticas invalidantes, pero ello podrá hacer también individuos hipernormales, conformes al modelo deseado. Las neurociencias permitirán las manipulaciones cerebrales que produzcan ciudadanos felices y sumisos…
Los poderes surgidos de la ciencia son no sólo benefactores, sino también destructores, manipuladores y ciegos”.
El diagnóstico de Morín o las observaciones de Guattari van atrasadas con respecto a la realidad. Están analizando un cadáver: lo que Heidegger llamaba “hombre producido” no es un mero efecto de la ciencia, sino es la ciencia misma preservada por la técnica que no pertenece sino a la consumación de la metafísica: todo ello viene preparándose desde hace milenios.
Elizabeth Roudinesco en sus diálogos con Jacques Derrida afirma más radicalmente que el pensador frances:
“Me parece que hoy el cientificismo es todavía más bárbaro que antaño. Los partidarios de lo que se llama el cognitivo-comportamentalismo creen realmente que uno podrá abstenerse completamente un día de los conceptos de sujeto, inconsciente y conciencia.
En un debate reciente que tuve al respecto, Dan Sperber afirmaba que muy pronto uno podría abstenerse realmente del sujeto y sólo salvar al sujeto del derecho. –el signo es nuestro-, un sujeto sin afecto ni deseo, y sobre todo sin inconsciente (en el sentido freudiano).
También esto no deberá esperar mucho: la serialidad habla claramente de una producción de deseo y pulsiones miméticas producidas en escala según regulaciones del marketing.

