PIEDRAS (UNA FÁBULA MITOLÓGICA) (1)

La fábula narra el desesperado diálogo de un alma con Caronte, el Barquero mítico, conjeturando -mediante aportes históricos, metafísicos y teológicos-, acerca de la verdadera personalidad de este legendario y mitológico personaje y su singular misión escatológica. La suerte del

Cuento

CINCO

Y el Huesudo, tocado en su amor propio, en su soberbio amor y desabrido amor propio, detuvo nuevamente la Barca permitiendo al reo exhalar otro gemido de esperanza vana…

… “Ah, cuervo de humildes granjeros semitas, por algo acumulaste grandes fortunas… Algo conoces del alma humana y no precisamente de sus deliciosas virtudes… Explotas mi ego con aliento seductor como si no me diera cuenta. De nada te valdrá. Al menos, haré de este viaje algo distinto de los trillones de paseos que llevo en mi haber… Te diré -como una roca dijo a otra-: la vida es dura; pero los hombres la hacen más difícil todavía con su necedad…

Te diré también que, cuando un hombre no se pone límites, la naturaleza u otros semejantes se lo calzan.. Y te diré además que, las cuatro piedras que llevas atadas a tus pies se vuelven cada vez más negras y más quebradizas, y eso es un mal, mal anuncio compañero de muerte"…

… "Pues entérate, en tal sentido y por lo pronto, mi insigne y monocorde desahuciado, que cinco son los ríos del Hades o Morada de los Muertos : el Aqueronte o río de la pena por el cual estamos (¿plácidamente?) transitando, a la par de que tu alma se tortura más y más, como para acostumbrarse al paroxismo de la locura al que te encuentras, a " oscuridad vista", condenado. Pero hay otros ríos que demandan tu retorcida presencia para hacerte sentir lo que un día hiciste soportar a tu prójimo"…

… "Verás: he tratado de ser condescendiente contigo y llevarte directamente hacia la puerta del Averno para evitar, entre otras, las emanaciones del Estigia (frontera entre el Mundo Superior e Inferior) , donde el odio que llevas bajo el pie derecho (resentimientos, inquinas, prejuicios, celos y envidias) te reduciría a puro polvo los huesos del alma; una tarea -desgarradora, por cierto- que toca a las descocadas Furias o a alguno de los “Inferi Dii” que adoran a su y tu padre Satanás (o Diabolus o Lucifer o Hades , o…: bah, tienes para elegir).

También te he resguardado de los suspiros del río Cocito o de los lamentos ; y, como ves, deberías estar agradecido de la falsa esperanza que esta charla inútil ha hecho brotar en tu impiadoso corazón endurecido y herrumbrado, fruto del ateísmo –moldeado irónicamente en tierras de Yosoy – que rigió tu existencia egocéntrica y materialista, al pensar erróneamente que, como "uno puede bastarse y proceder de sí mismo", entonces no debe nada ni depende de nadie, ya que puede o podría arreglárselas solo con todo y contra todo y todos, si fuera necesario, ¿verdad, mi abominable amigo de lo ajeno?…

También Flegetonte (fuego) te reclama por eso: sus aguas contaminadas en el subterráneo de un ardiente azufre, braman por tu presencia: pero no deseo herir la susceptibilidad del gran Hades . Sólo Él es el verdadero Fuego, y a Él te conduzco en forma leal y responsable… ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja!

Seguiremos por el Aqueronte , sí; y que me disculpe el río Lete o del olvido que me sugiere, con la persistencia de un bebé de pecho, algunas crispaciones en sus esteros atestados y aleteados por sombríos Dementores (o aquellos espantosos seres succionadores de almas que, la demiurga Rowling, pensará algún día haber inventado, allá, bien por delante, en los albores del tercer milenio cristiano y en el contexto de su -¡¿quién se atrevería a dudarlo, millones más, millones menos?!- brillante saga potteriana; saga que me deleito en leer y releer para sondear la mente lúcida de una auténtica artista y fabuladora literaria; ello, por supuesto, en tanto alguna ocasional rotura de La Barca o fortuito descanso lo permiten…) " .

… "Es que tu pasado ha sido tan cruel y lleno de indiferencia hacia el otro, que no habría Patronus capaz de rescatarte en clave de amor, compasión y paz; y, por otra parte, tan inconmovible tu ostentosa avaricia -donde todo lo hiciste para tu hartazgo sin un amago de desprendimiento solidario-, que tu nombre y bienes pronto quedarán como la Nada ; pues serás, para la historia, uno más entre sus ilustres N adies …

Claro, lo dicho suponiendo que esos ríos existieren -como me consta-, y que no fueran como el Erídano producto de la mítica imaginación de gente como el egregio Virgilio (Eneida vi.659) " …

… "Pero, mi atrevida libélula enmascarada: “vamos por parte” dirá un futuro adagio, refiriéndose al inca Tupac Amaruc que, en su rebelión contra los invasores de su amado terruño, será descuartizado por el poderío de un imperio europeo del futuro, y en un lejano -para ti- siglo XV (d.C.), en tierras de una finalmente denominada "América Latina", sita al otro lado del Océano Atlántico, donde ni siquiera avizoras que ya existe vida, y con hombres quizás más humanos y civilizados que las muchas generaciones de bárbaros que habitaron, habitan y habitarán tu mundo conocido, mas arrasándose siempre unos a otros tras los diamantes del Poder y la Riqueza vana…

Con respeto, de hecho, a las magras excepciones que confirman la regla, en clave de martirio y santidad”…

Entretanto, digamos que la venenosa nube ya advertida como un burbujeo de "lágrimas de sangre y humo" -recuerden-, empezaba a descender prácticamente sobre la cubierta de la nave, desdibujando poco a poco sus contornos y diluyendo como a un fantasma la pétrea figura de Caronte, ahora de pie e impasible, aunque disponiendo en alerta sus invisibles sentidos ante el inminente contacto con el hueco del cráter Averno …

Ese cono de lava que rugía y escupía, escupía y rugía, cada vez con mayor fuerza, sus aberraciones más abominables (como presintiendo el fresco alimento que, para sus crujientes entrañas atestada de demonios famélicos y aterradores, se acercaba…). De hecho, era imposible para aquella alma imaginar siquiera un ápice de su macabro destino…

… “Pero, despreciable ego, me habías preguntado por… Ovidio . ¿No es así?”. “¡Pues claro, Maestro! Y le insisto, por favor: dígame quién fue aquel que se distinguió entre tantos otros por nombrarlo en sus memorables escritos!”. “¡Grrr…! ¡Acaba, hombrecillo imberbe! ¡Deja ya la salamería a un costado, porque de nada sirve a… Y de continuar con ese tono, vomitaré parte del oro fundido en mis huesos sobre tu aberrante energía astral, y, de un par de paladas… ¡ya!, al hueco de Hades …! ¡Ya!

¡Ya!”, bramó indignado e iracundo el Barquero de los Muertos. “¡No, Maestro! ¡Se lo suplico, no! Lo he dicho con respeto. Aunque usted no lo crea, he aprendido a entenderlo y a respetarlo casi como a un dios"… "¿Cómo dios, asqueroso blasfemo?". "Es que usted es, en verdad, admirable, y yo…”

… “¡Basta! ¿Que quién fue Ovidio ? Te lo diré, rata apestosa. Y voy a hacerlo como he respondido a tus demás inquietudes –falsas desde un principio, por cierto- porque me da la gana y la sencilla razón de que, más allá del orgullo que has tenido a mal desatarme, alguna vez, de hecho, alguna vez, he soñado, he soñado, sí, con que el Infierno fuera sólo una pesadilla inventada por el Ángel Caído e imaginado por éste en su estulticia; fue el eón en que inventara el miedo y lo contagiara al hombre, de pura envidia no más, al haber sido creado a imagen y semejanza del Único Que Es y Hace Ser …

… Soñado que, aún los más abyectos de los humanos pudieran salvar sus almas si los justos y benditos del Supremo , en un acto de inconcebible Amor por aquella basura mundana, y aunque ya glorificados por la Divinidad, aceptaran compartir con ellos el duro destierro al Purgatorio, y sufrir -aunque impropiamente-, sus horrores, a fin de colaborar con su purificación total y, unidos a la sangre del Cordero que quita los pecados del Cosmos, liberarlos de sus impudicias, arrancándolos de este modo del Infierno al cual estaban destinados.

Porque no olvides lo que Él afirmó en tus fariseicas narices: "Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria. Serán congregadas delante de Él todas las naciones, y Él separará a los unos de los otros, como el pastor separa a las ovejas de los cabritos (…). E irán éstos a un castigo eterno, y los justos a la vida eterna" (Mat 25, 31-46) …

… "Soñado sin embargo que, así como lo C rístico hubo un día descendido a lo Adámico para amarrarse –anonadado y humillado- hipostáticamente a lo antropomórfico, dándose en muerte de Cruz para la salvación del género humano –forjando una Nueva Alianza entre Hacedor y criatura [45] -, para luego -elevado en Gloria- transfigurarse en Eucaristía [46] y sentarse bilocadamente –hasta la Segunda Venida a que hacía mención- tanto en el Cielo como en La Misa (Mesa) de los Hombres -como Buen Pastor que da su vida por las ovejas y les dispensa en Pan y Vino de ángeles, profetas, creyentes, testigos, conversos y coherederos, su propio cuerpo, sangre, alma y divinidad en alimento de Vida Eterna; a sí, en el Día Eternidad [47] , al cabo de su Parusía (culmen de la expresión agustina: ¡Culpa feliz, que nos mereció tan grande Redentor!) en ese Nuevo Día de Salvación Perpetua en que san Miguel Arcángel gritará victoria sobre el Dragón Rojo , los vueltos Uno en Todo y Todo en Todos , los predilectos de Yosoy (Yavé) , avenidos a humillarse y despojarse, en compasivo unísono, de su plenitud santa en favor de los perdidos, dejarían al Señor de las Tinieblas eternamente abandonado y solo , completa y absolutamente solo, en su cueva de horrores"…

…. "Soñado que, el Juicio Universal, más que un lugar de imagen terrorífica y de inexorable castigo para los vencidos por el "`pervertido y pervertidor", sería un "lugar de ejercicio de la esperanza", "una imagen decisiva de esperanza: porque sólo Dios puede crear justicia…; porque su rostro precisamente en la figura del que sufre y comparte la condición del 'hombre abandonado' -a sus fragilidades, impotencias, humillaciones e indignidades- , tomándola consigo…" (evangeli.net), a pesar de lo decretado, puede crear "una justicia de un modo que nosotros no (seríamos) capaces de concebir y que, sin embargo, podemos intuir en la fe…

"Un lugar de ejercicio de la esperanza" donde la Misericordia comprendida y asumida por los justos, completaría la del Cristo Siempre Vivo, y vendría a entender que los endemoniados como tú, sí, como tú, tirano esperpento, no han sido sino los más vulnerables a la acción del Maligno, víctimas transformadas soterradamente en victimarios; y que la revocación "del sufrimiento pasado" en la indolencia consciente o inimputable cometida, podría existir para que la Obra de Muerte consumada por el desalmado Hades cristiano , no tuviera en ellos la última palabra"…

SEIS

… "Y mala suerte, hipócrita adulador: lo mío sólo sería un sueño. Un loco sueño. Un sueño dentro de un Sueño. Porque Dios , que es el verdaderamente Bueno y Piadoso (Manantial y Abismo de Misericordia), también es necesariamente Justo (a su magistral manera, verás; y te cuento un secreto. Acércate. Pega tu carcomida oreja a mi mandíbula buchona. Un secreto. Pero no vayas a divulgarlo ni a comentarlo con nadie, ¿eh?

-se mofó Caronte con particular estilo-: te diré, las almas, ante Dios , se juzgan a sí mismas; y a sí mismas se sienten liberadas o condenadas porque es imposible mentirse frente al espejo impoluto de su Pura Bondad. Y menos aún, ante pecados no redimidos durante el Plazo de Compasión que les fuera designado, permitirse compartir su tenebrosa sustancia con la del Dios Bondad, Belleza y Verdad: el Dios Amor. Se autoexpulsan pues, del Paraíso… Les resulta imposible e insoportable convivir con la Luz…

Así, Él que vino al mundo sin ser del mundo, advirtió: "El que me rechaza y no recibe mis palabras, ya tiene quien lo juzgue: la palabra que Yo he anunciado es la que lo juzgará en el último día" (Jn 12,48) ¿Está claro?

Y continúo ahora para el resto…) ; digo, no vengativo, sino Justo, es decir, Aquel que inventó la Ley Natural y Sobrenatural de "Un Lugar para Cada Cosa y Cada Cosa en Su Lugar" , en impecable precisión de regularidades de tiempo y medida en lo Bajo y en lo Alto, ya que “al Bien hay que hacerlo bien” [48] , porque l a Perfección así lo exige"…

… " Por lo que, llegado ese tiempo final y en su medida, habiendo suplido Él mismo -en la persona de su Unigénito, el Cristo – todos los pecados y errores de la Humanidad Universal, y habiéndola inundado de la humildad y pureza de su Amor creador, redentor y santificador, sucedió que muchos hombres persistieron -a pesar de las pruebas innegables de su histórico paso por un sin fin de Mundos- en dudar de su existencia [49] , en desconocerlo o negarlo -como en tu caso- y hasta en burlarse de Él [50] …

Y como no hay peor ciego que el que no quiere ver, la maleza se separará, sí o sí, del trigo, no antes sino al momento de la cosecha, de modo que aquella no lo ahogue y lo seque y lo destruya como tal (algo que, seguramente, aprendiste y utilizaste a conveniencia en tu redituable profesión agropecuaria, ¿verdad, insensato avaro?) , evitando, por consiguiente, que justos paguen por pecadores, y la experiencia natural no se meritue -ni humana ni divinamente- tan necia o hipócrita como un irreverente cambalache o mercado de abasto ( "Pues no harán de la Casa de mi Padre – nuestro cuerpo, familia, sociedad, Humanidad, Universalidad- , una cueva de ladrones : una sentencia prescrita y ejecutada a latigazos cuando resultó necesario, por Quien tenía y posee autoridad de lo Alto para hacernos rendir cuentas -como dijéramos, a su debido tiempo y medida – de lo pensado, sentido, actuado u omitido en y sobre los Templos Sagrados donde mora el Espíritu del mismo Dios)"…

… Y el silencio fue la afirmación elocuente de una criatura etérea, demudada en el lecho quebradizo y resbaloso de aquella Nave que lo transportaba, sin prisa pero sin pausa, bien lo sabía, al Fin de Su Era de malvada y dañina maleza, donde la cosecha dispondría de su corte con el hacha de la Justicia, blandida -¿como un reluciente espejo?-, con el doble filo de la Verdad y la Pureza de Intenciones, para arrojar (¿o instar a…?) la paja al fuego sin ocaso, del "ahora", recién y fatalmente "ahora", temido Averno…

. … Y viéndolo temblar, de piedras-pies a cabeza, “A ver, ratoncito del desierto galileo…”, susurró Caronte , con ese toque mordaz de su lengua invisible, y dijo: “Pues bien.

Cumpliendo lo prometido, voy a dar cuenta de ese "interés" tuyo por el amigo Ovidio ; más aún lo haré con la sinopsis propia de una biblioteca virtual electrónica (¡y ni te atrevas a rogarme cátedra sobre el particular!) en la que los hombres concluirán, a futuro, condensando y encriptando, y con puntillosa celeridad, casi todo (¿todo?) el conocimiento histórico de la acción humana en el Universo; algunas de las cuales llegarán incluso a prefigurar los confines de la Vía Láctea, otras a elucidar los resultados obtenidos del contacto mantenido con una multitud de galaxias naciendo y muriendo –en un continuo evolutivo como todo lo creado-, y hasta con ciertos Universos paralelos y dimensiones existentes del espacio-tiempo, como los todavía inescrutables agujeros negros o materia oscura primordial …

Todo a partir de una nunca bien esclarecida génesis física denominada "Teoría del Big Bang", y la consecuente expansión astral permanente que de ella se deriva (balbuceos de un tal Albert Einstein, efecto "Dopler" y/o grado de disminución del brillo en supernovas detectadas a trillones de años luz de tu Planeta Azul, etc., mediante…) ". Mas n o importa si no entiendes lo que acabo somera e inútilmente de explicar: no te hará falta adónde vas…”.