Hoy el viento corre de mi suerte

hoy me ha mirado y un ojo

me ha guiñado.

Sentía mucho más cerca el mar de dudas,

bebía más lejos, a vuelapluma.

Como cualquier chiquillo

que primero prueba y luego huele.

Como una partida de cinquillo.

En fin, como el amanecer

que florece cada noche al descubierto,

así como sin querer,

yo te beso más de lo que siento.

Y pensar que vuelvo a nacer

si te abanico, si te suplico.

Que las manos que me diste

ya no son manjar tan rico…

Ya no sé ni porqué te escribo

ya no entiendo del sinsentido

y ahora bebo más de lo que debo.

Sabes que tengo el vicio de extrañarte

pero no me siento culpable de no poder

abrazarte…

Y aquí te espero sin quererlo

y aquí te amo desde lejos…