No hay en la poesía
ni en mis mecanismos formas,
puedo suponer cosas
pensar en el azar
esperando una sorpresa o un milagro,
decir lo dicho
crear importunando
y aun así no dejara el ciclo
de seguir con su desgaste,
que te puedo decir para dejar
de gritar en el absurdo,
que te puedo decir.
Creo aburrirte susurrando hechos,
agitando moscas,
estoy flaco y floto repitiendo
aun que incendiare las conexiones,
Y es que observo el mensaje
sobre la planicie,
yo quisiera haber prolongado en su
cara mi razón
pero los murmullos me colocaron
frente a las antiguas incógnitas
de la superficie.
Junio del 2005
San Francisco (California)

