A LA AMÉRICA LATINA

Paraíso de luz, de sol y de ilusiones

incrustado en feraz tierra americana

donde se puede hablar entre naciones

con la dulzura de la lengua hispana.

Edén de selvas, de pampas, de montañas,

donde florece cual orquídea la riqueza,

donde se siente alegría en las mañanas

y en las tardes las sombras de tristeza.

Comarca de cumbias, de tangos, de sones,

de joropos, de zambas, de salsa y de rancheras

que nacieron en los campos con blasones

con el ritmo angelical de las palmeras.

En sus nevados cual copos de algodón,

que sobresalen en Cordillera Andina,

se ve el reflejo de la luz de la razón

de un pueblo con alma diamantina.

En los ríos, que van hasta los mares,

llevan el agua dulce de límpidos cielos

la cual brota en pequeños manantiales

o en hilos después de los deshielos.

En los llanos se ven volar las aves

cual enjambres en múltiples colores

las que invitan a todos los mortales

a conseguir la paz sin más rencores.

En su seno se conserva la esperanza

de libertad y unión de todos los latinos

para vivir en armonía, lejos de amenaza,

sin temor al verdugo en los caminos.

¡Unión, unión, unión, hoy es el grito!

en la pampa, en los valles y en la sierra

el cual se oye en mares con eco infinito,

para apagar el incendio de la guerra.