Profesor de poesía


este pibe con nombre de sobrina

y olor a rodillas

insiste en

pensar

la poesía

conmueve  su candor

está cierto

de que

lo dicho por los grandes poetas acerca de la poesía

surge de alguna especie de reflexión o algo así

que hay un frasquito

manual

otras vacunas

creer que la poesía puede (o debe)ser objeto de estudio

equivale a confiar en los diálogos

entre un triángulo isósceles y el pato Donald

para llegar a Mendoza

el problema de los profesionales de la poesía

(y no digo de la literatura

porque la poesía no pertenece a la literatura

y no pertenece en general)

es el temor

a la palabra y a la vida

entiendo por palabra

un resto más o menos musical

de la estrella Aldebarán

y a

la vida

como una rajadura del telón aristotélico

la solución  de estos populistas del enigma

son las torres del campo de concentración de la banalidad

ahí estudian  tensión y peso del alambrado

en otro mundo parecido a este

el cielo arde

y los  crímenes contra el espíritu

 se sirven a los perros.