Es indiscutible, sin el ánimo de ser vanidosos o igualados, en Honduras contamos con exelentes escritores, poetas, caricaturistas, cantantes y una variedad de artistas a la medida de los mas sonados a nivel internacional, un poco màs de promociòn saldria de sobra para ubicarlos en su sitial merecido, lo unico que falta es el reconocimiento de tales valores por parte del mismo pueblo y el impulso canalizadopor las autoridades centrales.
Para el caso, el 28 de octubre anterior la capital -Tegucigalpa- fue escenario de un amplio programa cultural donde se derrochò cualquier cantidad de obras culturales, uno de esos eventos fue la vistosa velada artisitica que patrocinò el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH), con el fin de resaltar las virtudes de la mujer. En el recital desfilaron importantes representantes de la poesia hondureña, la mayorìa de ellos son jòvenes que escriben y declaman el producto de su inspiraciòn.
Entre los artistas presentes figuran: Ruben Izaguirre, Anabel Espinal Meza, Fabricio Estrada, Martha Idalia Castelar en represenrtaciòn de su padre el escritor y poeta Jose Adàn Castelar, Rolando Kattan, Diana Vallejo, Gabriel Vallecillo, Waldina Mejia, Pompeyo del Valle, Tommy Barahona, Lucy Ondina Matamoros y Karla Lara.
Ruben Izaguirre Fiallos iniciò la ronda de poemas, con un mensaje que colmò de sonrisas y causò admiraciòn entre las mujeres presentes, este artista, junto a Victor Saborillo, es fundador de la Editorial «Pez Dulce» y entre sus obras publicadas destacan: Blanco, Viva la Libertad, Cantos, Cartas a Rosario, Palabras a Lucia, Nombres y Los Dias Negros; actualmente dirige la biblioteca andante, es una actividad que lleva libros y lecturas de poemas a parques y barrios de Tegucigalpa y sus alrededores, dirigida especificamente a niños con el animo de inculcarles desde temprana edad el hàbito de la lectura.
Diana Espinal Meza comenzò su participaciòn haciendo enfasis en el papel de la mujer en la vida cotidiana y para ella la mujer es una «leona», el ùltimo poema de su libro se titula «tras los hilos», es un poema retador, se refiere a que si las cosas no salen bien, de alguna manera se busca que salgan bien.
Tras los hilos:
Pùde haber sido tablero de rosa y haber cambiado mi sangre por tinta de pulpo.
Pude haberme dejado crecer el cabello hasta enrollar la luna y cambiar su textura.
Pude haber embotellado distancias y haber exhalado profetas.
¡Ay!, cuantas cosas planiè en este decir de pude, y si que pude arquear tu resonancia.
Hoy, cada camino esconde sus gusanos y cada gusano embarga la feliniès de las cebras.