Poemas de amor

IV


 


Mis lágrimas cayeran sobre tu rostro.


Gota a gota escurrieran sin disfraz.


Lágrimas no de tristeza,


Pero sin de alegría por te encontrar.


 


Yo que preparaba tu llegada a cada dia.


A cada dia yo te escribía en detalle.


Mirra: ayer una línea escrita;


Hoy una frase formada;


Mañana el proyecto fecundado.


 


Te construí en mío corazón


Como se construirse un destino.


Un destino o gestación de un niño,


De un niño venidero, Dios,


El Mesías esperado con angustia.


 


En la angustia me crié


Y continué andando mi camino.


De mi camino en pocas palabras digo:


No comprenderás lo que sufrí.


No comprenderás lo cuanto me deshice


A lo largo del tiempo.


 


Ahora entiendo aquella mía sed de infinito,


El vacío y la soledad consumida en la memoria.


Ahora entiendo la idea concebida  sin verdad.


Mía  voluntad de errar cada dia siempre menos.


Ahora entiendo, amor, que eras tú mi alma hermana,


El  proyecto y la lucha contra el tiempo.


Eras tú, sin, más allá de mí,


La mano que salvaría mía vida.