Poemas de amor

Esa noche tuve un sueño.


Imaginé que yo era una ave


Y volaba hasta tu cuarto


Para oír tus problabes suspiros de amor por mí.


 


Por mi te vi levantar de tu cama


Y en el cuaderno de sueños,


Escribir los versos más lindos concebidos por ti.


Y eses versos serian um segredo,


Um segredo para ti,


Pues no me vías a lejos contemplando tu deseo.


Deseo quizás de un esbozo mío,


De un sufrir, sin, sufrir de no me tener esa noche.


 


Equivocas, querida,


Mirra Allá de tu cuerpo


Y Entonces verás a mí.


A mí aquella ave nocturna,


En aquel canto escondida


Y tan olvidada por ti.


 


Abra muy bien tus ojos claros


Y aquí en esta ventana me notarás sincero.


De mi boca oirás un canto.


Oirás mi voz llamando a ti.


Conmigo volaríamos a los lejos.


Y a los lejos no miraríamos detrás.


Detrás solamente el pasado


De cuando aún no te olvidaba;


No te olvidaba mi vida,


Que como esses versos escribidos por ti,


Demostraban nuestros caminos;


A  proporción de dos destinos,


La conspiración del universo,


Lo deseo y la voluntad de te encontrar un dia


Frente a frente nos juntar um a um


Como la luna al cielo,


Como la arena y el mar.


 



Volaríamos sobre ese mar.


Conoceríamos toda tierra.


Entonces cansados, te daría mío pecho varonil.


Como en un travesero tú dormirías
 
Y moriría abrazada a mí.


A mí se cumpliría el destino.


El destino de nuestras almas gemelas;


De nuestros cuerpos unos:


Entrelazados de amor hasta el fin.


 


Quizás Díos quisiese ese dia fuese  tarde de más.


Tarde de más pues sola, amor,


Una andorina no hace verán


Y mucho menos  un hombre


Con un corazón de veras apasionado.