PODRÉ ENCONTRAR CIENTOS DE MUROS

 
 
Podré encontrar cientos de muros en mi camino;
aun así, la garganta de mis ruiseñores nunca será acallada.

Podrán lastimar mis alas de libertad con encrucijadas;
el tiempo, las sanarán con el corazón tintineante, purificadas.

Podré caminar con los zapatos llenos de arena;
me los sacaré y caminaré descalza sobre la hierba.

Podré confundir mi ansia con el polvo de las serpientes;
tendré la sabiduría de leer los ojos del alma nívea.

Podrán arrojarme del jardín del Edén,
crearé, cultivaré y amaré pacientemente mi propio jardín.

Lo que nadie podrá jamás es arrancar las raíces de mis sueños,
donde habitan áureas escaleras de los ángeles compañeros,

donde  llevo en un saco lleno de vida  para vivirla intensamente
minuto a minuto, paso a paso, mano a mano y con mi propio fulgor,

donde solidifiqué un secreto, cuando desperté con tu beso…

 
de Xenia Mora Rucabado