POBRE NIÑO

Pobre Niño
 


Herido lastimosamente


Su pierna derecha en verano


Muy triste, impaciente


Afligido, espero en el frente


Al médico, su madre


Que concurría con su padre


En el cielo el sol brillaba


Su herida de sangrar, no paraba


Con ojos atentos , el niño


Al médico miraba con cariño


HABIA QUE SUTURAR


A la noche, en el hospital


Tenía consigo el oso MUFAL


Con la pierna vendad


Y lastimosa mirada


Apretó fuerte la mano de su madre


Del oso y a su padre


La herida le dolía mucho


Pasó la noche en un chucho


Al día siguiente


Manchado de sangre gritó: “Tengo hambre”


Con barba gris, se presentó el doctor


 Contento, lo examinó, ¡ estaba mejor!


La fiebre a los días volvió


A MUFAL abrazó


Bajito, a su madre preguntó:


¿cuándo me voy?- la miró


Ella no sabía que decir


No tuvo más remedio que mentir


Hizo ir al día siguiente


A su amigo, el más reciente


No dando ningún resultado


Probaron con el de al lado


Pobre niño, otro herido


Lastimado en labios y mejillas


Tan pequeños e inocentes


Enfermos e inconscientes


Aquí está lo singular


Entre ambos se pudieron curar


El oso MUFAL y el niño


Ante la cura con cariño


A su hogar volvió


Delante de la tele se instaló


El pobre niño de la lado en sumisión


Sabía que no lo vería en otra ocasión


Pero el tiempo los unió


El destino los guió


Uno era dueño


El otro tenía ese sueño


Recordaron aquellos días


El tiempo les afligía


Una noche de otoño


Con nostalgia, nació el odio


La competencia de trabajo


Lo separó de cuajo


Ambos humildes y vanidosos


Creían que la fortuna los haría poderosos


Ambos día, tras día


Vivían solos y en melancolía


Una noche uno de ellos


Conoció una chica de ojos bellos


Una tarde de noviembre


Se casaron, él con fiebre


Lo internaron en aquel hospital


Donde estuvo con MUFAL


Tuvo miedo, tuvo frío


La muerte lo cubrió en escalofrío


El pobre niño, ahora adulto


Con miedo se mantuvo oculto


Triste y desilusionado


Caminó bajo el cielo azulado


Conoció a la dama de ojos bellos


Se casó con ella, a la mañana


Un domingo en España


Cuán amargo el destino


De MUFAL y aquel pobre niño, sin destino