Pensando en no sé qué

Viviendo con el corazón que tirita,

moviendo la cabeza muy chiquita,

pasea por su mente un dulce nombre,

tan dulce como el caramelo de un nene,

tan dulce como que es Irene.

Ella piensa poco o piensa nada.

Él vomita su alma a bocanadas.

Comete imprudencias cuando no quiere,

bebe de su boca cuando a ella place,

Y es ahí cuando se lo hace,

quitándose sus disfraces.

Dije que no volvería a escribirla,

pero me conllevo más de los que quiero,

estrategias casi asiáticas me utiliza,

es cuando ella es más bonita;

mi corazón se queda hecho trizas

y además me suelo quedar sin tiritas.