Padre a un hijo

Cuando sea viejo no te enojes


Cuando me manche la ropa


Y se me caiga la comida encima


Ni pueda abrocharme los zapatos


Acordate que ahora soy yo el chico


El que cuando vos eras niño


Te enseñé a caminar, a estudiar


Y a ser una persona guiada


En la vida por el bien.


No te enojes si hoy soy


Olvidadizo y rezongón


Pues en el fondo me siento como un niño.


Sin cuidado pero con un poco


De fuerza para luchar dentro de mi edad.


No te enojes si te contradigo


Pero siempre te quiero


Sos parte de mi vida


No me abandones porque siempre


Estás conmigo y no te olvides


Nunca de mí.


Cuando mires al cielo y esa estrella brille


Ese soy yo


Acompañándote y guiándote como siempre.


Un hombre de edad a su hijo.