Familia de la niña Antonia Méndez López muerta en desplazamiento forzado retorna provisionalmente a su tierra sin garantías de seguridad.
A pesar del riesgo por las amenazas, difamaciones y agresiones en su contra, las familias desplazadas forzadas de Banavil, Tenejapa, Chiapas regresarán provisionalmente a sus tierras donde están sus casas, del 30 de octubre al 03 de noviembre de 2017, para conmemorar de acuerdo a su cultura indígena, a sus niñas muertas.
La historia de Antonia López Méndez, niña indígena tseltal, muerta a los 11 años, evidencia la condiciones de vulnerabilidad de las niñas y niños en desplazamiento forzado en Chiapas.
Antonia, víctima de la pobreza extrema y arrancada de su raíz, enfermó de tristeza, según cuenta su madre, aunque el diagnóstico médico fue edema cerebral. Durante tres años padeció estar lejos de su casa. Falleció el 21 de febrero de 2015 por no tener acceso a atención adecuada en salud. La llevaron a enterrar en el patio familiar en Banavil, Tenejapa, Chiapas, al lado de sus dos hermanitas Petrona de 6 años y María de uno.