Nos roban la cultura

Algo preocupante que está sucediendo en el mundo actualmente es el saqueo descarado de las principales razones de la existencia de los pueblos: su cultura. Saco la conclusión primeramente por lo que sucede a la sociedad iraquí, el extravío indescriptible de obras milenarias de sus cuartos climatizados.  Los gringos argumentan que lo sucedido durante la injustificada guerra contra ese pais era inevitable debido a que, en medio de la confusión que provocaron sus bombas, irrumpió todo tipo de personas… Aunque los principales religiosos de Irak sospechan de una posible participación del Pentagono en ese expolio cultural,  así como en los constantes asesinatos de intelectuales que obviamente son considerados como una futura amenaza.


Pero ¿qué pasa tambien en otros lugares del globo terraqueo?  Me ubico ahora en mi pais, Honduras: al rededor de 7 saqueos a iglesias, de donde se han robado joyas y reliquias de importancia histórica, se han registrado en los últimos meses. Está claro que lo que buscan los ladrones es el bañito de oro que recubre a esas piesas, y ese es el valor que cobran a sus compinches; muchas de estas obras son llevadas a Estados Unidos, pero lastimosamente enmedio de esa ignorancia, ceguera cultural, avaricia o lo que sea, se llevan de encuentro toda una trayectoria que mantiene viva la fe y la esperanza de las gentes de bien.


¿Qué factores provocan esos actos delictivos? Está claro que, en paises como el nuestro, el hambre, la falta de empleo, el decaimiento de la educación debido a que en los últimos años nuestros maestros sólo piensan en su propio bienestar y permanecen más en paros de labores disfrazados de asambleas informativas que en sus aulas. Todo esto induce a los jóvenes de más escasos recursos económicos a abalanzarse sobre lo que encuentran a su paso y su interés por sobrevivir no les da tiempo para distinguir nada, si lo que hurtan es permitido o no. En estas circunstancias, vale más la supervivencia que los valores; eso no lo digo yo, lo veo y lo cuento.


Como periodista, creo que al igual que todos mis colegas tenemos una percepción similar de la situación, que no se aleja de la realidad de muchos otros paises. Me refiero a los alarmantes índices de pobreza que nos inducen además a una miseria en valores de toda índole. Por ello es que nos vemos amenzados en todas partes a ceder a nuestros arraigos, jamás queremos eso, la misma crisis a la que quienes amasan grandes fortunas orillan a los más débiles, a los que ofrendan sus energías a cambio de miserables y mesquinos salarios. ¿Qué grado de raciocinio o altura cultural podemos esperar de gente confundida por el hambre crónica que abate sus estómagos?.


Claro, no quiero pasar de ingenuo en estas apreciaciones mías; también la avaricia y los saqueos al más alto nivel se dan alrededor de las grandes mafias organizadas, de los grandes funcionarios y de los empresarios insaciables… Pero, ¿de quienes se valen para obtener sus fines? También en el caso de diferencias ideológicas, se puede tratar de casos como el que relaté al principio del texto.


Un saludo a todos y, donde quiera que lean estas humildes letras, inculquen el aprecio a nuestros valores culturales, a sus valores culturales del tipo que sean.