¿Sabes que es lo que de verdad me gusta?
Cuando desnudos profanamos la cama
y nuestra piel habla por nosotros.
Cuando tu nuca se ofrece irresistible
a una dentellada de amor.
Cuando las yemas de mis dedos buscan
la humedad de tus labios.
Cuando la sal de tu cuerpo se torna
néctar y manjar en mi excitada boca.
Rozarte los párpados con mi cara,
ahogarme en el candor de tus senos.
Cuando fundidos tu y yo rodamos
por el suelo, siendo un solo cuerpo,
un solo corazón.