Jan Neruda de la Malá Strana

El señor Schlegl / una mujer (la misma mujer)/ el señor

/Rysanek

(otra fue quien arruinó al pordiosero

otra féretro tras féretro la de corazón tierno y llorador)

Conversación nocturna sobre los tejados tentadores de la

/calle Ostruha

cruzada por el circunspectísimo médico-no médico designado

/misántropo

transitada por el magro Hastrman («¡el mar! ¡el mar!»)

en la barriada del mesón «Las Tres Lilas»

(parroquianos suboficiales y cadetes en el saloncito)

tres enormes dogos feroces en la capilla de San Wenceslao

velando el prolijo orgullo del monaguillo narrador

revolucionario desprovisto de pólvora

Gorda María en el Día de los Muertos

(dos muertos, farristas, uno poeta, ambos pretendientes de

/la treintañera)

el epilogal treintañero estudiante de leyes («¡qué hombre!»)

y los demás vecinos conspicuos convocados.