Los paisajes que inspiraron a Eduardo Pondal y los colores que Fernando Álvarez de Sotomayor plasmó en sus cuadros convergieron ayer en la obra de los ochenta autores que participaron en el certamen de pintura que convocó el Concello de Ponteceso. Esta localidad bergantiñana se convirtió ayer en la capital gallega del arte rápida. El éxito de la convocatoria sorprendió a los propios organizadores, que no esperaban tanta concurrencia ni tanta calidad en los trabajos.
El joven sevillano licenciado en Bellas Artes Antonio Barahona Rosales fue el ganador del concurso, con los 3.000 euros aportados por la Diputación y que entregó su vicepresidenta.
Valoraron los trabajos María Cristina Álvarez de Sotomayor, nieta del pintor homenajeado; Hernán Cortés Moreno, retratista y miembro de la Real Academia de Bellas Ares de Cádiz; Andrés Rábago García, El Roto, ilustrador de El País; Enrique Salvador Sánchez, por parte de la Fundación Luis Seoane de A Coruña, y un representante de La Voz de Galicia, todos ellos presididos por Eduardo Sanz Fraile, pintor de los faros de Santander. De secretario actuó el alcalde de Ponteceso, José Luis Fondo Aguiar.
